AMLO VS. PROCESO

En la revista Proceso no. 1698 del pasado 17 de mayo hay un intercambio epistolar interesante, por quienes son sus protagonistas.

Se trata del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador y el director del prestigiado semanario Rafael Rodríguez Castañeda.

A pesar de ser una de las publicaciones en donde casi siempre sale bien parado, López Obrador se queja del artículo en donde se habló del más reciente libro de Carlos Ahumada, “Derecho de Réplica”.

El tabasqueño niega haber visto al empresario argentino que todos conocimos dándole fajos de billetes a René Bejarano.

López Obrador también recuerda la Proceso 1539 en pleno proceso electoral del 2006, en donde se le atribuyó la intrasigente frase o concepto “La estrategia soy yo”.

Proceso, en voz de Castañeda, responde a López Obrador: “Proceso no ha sido, no es y no será incondicional de nada ni de nadie” y añade “En Proceso… somos libres”.

Con la carta, López Obrador, en efecto, parece darle la razón a sus detractores en el sentido de que no le gusta ninguna crítica.

Pero más importante aún, es que, si bien hoy nadie parece dudar que había realmente un “complot” en su contra como él señalaba, tampoco parece haber duda de que Bejarano había sido, era y es todavía un operador muy cercano a él.

Y en ese tema, y en de la posible corrupción que sí pudo haber habido en el gobierno del DF (lo supiera López Obrador o no) hay todavía mucho trabajo periodístico por hacer.

2 comentarios:

Mario Campos Cortés dijo...

Buen tema y buen post, como de costumbre.

Karina Velazquez dijo...

Definitivamente AMLO muestra que no puede soportar a veces ni siquiera el análisis ni de sus 'amigos' o quienes no han tenido problemas con él, pero eso pues obviamente no extraña de él, desde la manifestación en favor de la paz y la no violencia en el DF, cuando era Jefe de Gobierno, mostró su intolerancia a la crítica.

Aquí, como dices, definitivamente hizo falta mucho, mucho ejercicio periodístico en saber muchos detalles del famoso 'videoescándalo', que sí, pudo haber sido manipulado como para afectarlo, pero aún así quedaron muchas, muchas dudas sobre el caso, si Bejarano fue caso aislado, a dónde fue el dinero, por qué la relación con Carlos Ahumada, en fin, a mí no me dejó satisfecha nada de lo que se dijo entonces.

Lástima que en este país nada más les gusta el periodismo de 'relumbrón' (lo más espectacular y luego abandonan el tema).

Saludos.

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