CARLOS SALINAS ¿EL NUEVO “SALVADOR” DE LA PATRIA?

carlossalinasenexcelsior Carlos Salinas de Gortari ha reaparecido por enésima vez en la escena del país. Y ahora, lo hace en su papel de “Salvador” de la Patria y particularmente, de sus bancos.

Desde que el ex Presidente terminó su gobierno (1988-1994) se ha dedicado a tratar de modificar la percepción de su imagen, enfatizando, por ejemplo, una y otra vez que él y su Gobierno no fueron los culpables de la gran crisis económica que hubo en el país en 1995.

La tarea no parece haberse sido fácil, precisamente por la repetición que ha tenido que hacer durante los últimos 15 años de casi los mismos argumentos.

Sin duda, si siguiera teniendo el gran poder que tenía cuando fue Presidente del país, hubiera sido más sencilla esta tarea de impacto en la opinión pública, la cual parecía ser su especialidad.

Cómo no recordar por ejemplo el rotundo éxito (mediático al menos) de la campaña “Solidaridad” que contó con la participación de los más importantes artistas mexicanos del momento, los cuales, de manera muy similar a la canción “We are the World” que artistas de EU grabaron para la campaña “USA for Africa”, aquí entonaban con emoción notable el himno de “Solidaridad”.

Himno de Solidaridad

O los comerciales de televisión, por ejemplo. “Don Pepe, Don Pepe, ya tenemos carretera”, decía ese conmovedor anuncio en donde no veíamos al tal “Don Pepe” llorar de emoción por los logros de “Solidaridad”, sino tener, al final del spot, una lagrimita porque se le había metido una basurita en el ojo. Qué emotivo. Qué tiempos.

Eso era “Solidaridad”, el proyecto del “liberalismo social” (que no era lo mismo que neoliberalismo, por supuesto) del Presidente Salinas, el mismo que había comenzado el sexenio con acusaciones de fraude electoral (en los comicios donde “se cayó el sistema”) pero que terminó el sexenio con los índices de popularidad más altos para un Mandatario mexicano.

"Trabajando, Manuel", otro clásico

Era Salinas, el que para demostrar la legitimidad de su Gobierno con la “izquierda” que lo acusaba de fraude, trajo nada menos que a Fidel Castro a su toma de posesión, o el que en sus primeros días de Gobierno dio el famoso “Quinazo”, la captura de Joaquín Hernández Galicia, líder del sindicato petrolero, para demostrar que iría con todo contra la “corrupción”.

Ese, el que nos iba a meter al “primer mundo”, el que firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, o incluso esa figura carismática que según el imaginario popular “andaba con la actriz Adela Noriega” o era comparado hasta con el joven apuesto (y reeleccionista) Porfirio Díaz, a quien casualmente el historiador Enrique Krauze nos quiso mostrar en la telenovela de Televisa “El Vuelo del Águila”, justo cuando terminaba el sexenio.

El otro, el Salinas con un hermano acusado de corrupción y enriquecimiento inexplicable, el que supuestamente se había distanciado de Colosio antes de su asesinato, el que acusan de quedarse con el dinero de la “partida secreta” del Presupuesto, el que presuntamente había dejado una economía frágil y basada en el capital especulativo surgió ante la opinión pública después.

Y no es que en su sexenio no hubiera voces críticas que señalaban la existencia de “otro Salinas” distinto al que se veía, por ejemplo, en los medios electrónicos, sino que esos mismos medios incluso tuvieron también después “la libertad” para criticar al propio Salinas como antes no lo hacían.

Por eso, desde entonces, Salinas ha iniciado diversas campañas mediáticas para congraciarse con la opinión pública, convencerla de nuevo que es honesto y de paso atacar a su sucesor Ernesto Zedillo, achacándole a él la “crisis del 95” además de la culpa del desprestigio que él ahora goza.

Así, de 1995 a la fecha, estas campañas de Salinas han incluido:

  • una huelga de hambre,
  • la publicación del libro “México, un paso difícil a la Modernidad” en el año 2000,
  • la publicación del libro “La Década Perdida” en el 2008,
  • invitación a la inauguración del Centro de Noticias de Televisa
  • invitación especial en el evento “Celebremos México” de Televisa en el 2005, un año antes de las elecciones
  • diversas entrevistas y reportajes de él o su familia en diarios o revistas de sociales, así como
  • la creación de frases como “El error de Diciembre” o “Política Ficción” que han pasado ya a la cultura popular.

carlossalinasenrevistaquien Ahora, la semana pasada, el ex Presidente Salinas reapareció en la escena pública mexicana con una atractiva oferta de discurso: “la banca debe regresar a manos de los mexicanos”.

Acompañado por supuesto de una estrategia mediática a su estilo (enlace en vivo a su discurso en Milenio TV, entrevista de primera plana con Excélsior, entrevista con Reporte Índigo, plática con reporteros, etc), Salinas dio un discurso en el seminario sobre la privatización de la Banca en el Centro de Estudios Espinoza Ygleisas.

En su mensaje, Salinas propuso rescatar el sistema de pagos de México de las manos extranjeras y en él adoptó un tono de arenga nacionalista, casi de cómo campaña electoral:

“El desarrollo soberano de México exige recuperar el control del sistema de pagos del país. Regresemos al futuro a partir de la legitimidad del Estado que exige la participación organizada de los ciudadanos: la democracia republicana.”

salinaseneluniversal Sin duda, el tema es pertinente y relevante y no son pocas las voces que habían señalado ya la gravedad de que el sistema de pagos del país haya quedado mayoritariamente en manos de extranjeros. Extraña, sin embargo, que la crítica haya venido ahora de Salinas y además, extraña también su contenido.

En efecto, para un asunto tan relevante, la crítica del ex Presidente parece haberse quedado corta y haber sido dirigida sólo a su archirrival Ernesto Zedillo.

Llama la atención, por ejemplo, que Salinas no dirigiera también sus críticas en su discurso al ex Presidente Vicente Fox o al Presidente actual, Felipe Calderón.

Y es que si bien durante el sexenio de Zedillo llegó el capital extranjero a varios bancos, fue también en el sexenio de Vicente Fox donde se dio una de las más emblemáticas de estas operaciones: la multimillonaria venta de Banamex a Citibank, la cual, además, por hacerse a través de la Bolsa, no dejó si quiera un solo peso de impuestos en México.

El Gobierno del Presidente Calderón a su vez, es quien avaló, apenas hace unos meses que Banamex fuera controlado en parte por un Gobierno extranjero (el de Estados Unidos), contraviniendo lo claramente expresado por la Ley de Instituciones de Crédito.

Por supuesto, fue en el sexenio de Fox cuando el hermano del ex Presidente Salinas, Raúl, salió de la cárcel exonerado por el delito de homicidio que se le imputaba (aunque falta que termine el proceso de enriquecimiento ilícito). De Calderón, a su vez, Salinas fue muy elogioso en su primera parte del sexenio y en general, se ha mantenido respetuoso y silente.

Por eso pareciera que las declaraciones de Salinas no buscan la precisión informativa o académica que tanto le gusta presumir, sino parecieran tener otra intención, la de “notoriedad” quizás.

Por cierto, del tema del gobierno estadounidense en Banamex, uno de los principales críticos fue el líder de los priistas en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, quien hace unos meses invitó a Carlos Salinas como invitado estelar de uno de sus eventos sociales. En el mismo evento, Salinas se dejó ver también muy de cerca con Enrique Peña Nieto, el Gobernador del Estado de México.

salinaspeñanieto Ambos, junto con otros Gobernadores y figuras del PRI con quienes Salinas también se ha dejado ver, suenan como interesados en buscar la candidatura por la Presidencia del 2012, aunque de entrada, es él, un ex Presidente que legalmente ya no se puede reelegir, el que pareciera estar en campaña. Qué raro.

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