¡VAMOS MÉXICO! ¡MÉXICO, MÉXICO, MÉXICO!

seleccionmexicanaalmundial RESUMEN:

  • México está por iniciar su participación en el Mundial
  • Quizás sea campeón del mundo, quizás fracase
  • Sea como sea, se trata de futbol
  • Nuestros desafíos nacionales no dependen de ello

Cuando el equipo mexicano varonil de futbol soccer que representa a México salte a la cancha este viernes 11 en Sudáfrica, habrá muchas cosas en juego en el país. Desgraciadamente, ninguna de ellas se podrá arreglar con el resultado en la cancha.

Ningún gol podrá, por más espectacular que sea, hacer, por ejemplo, que el 51% de la población mexicana – 54.8 millones – deje de vivir en la pobreza (datos del Banco Mundial, La Jornada, 29 de agosto, 2009).

Tampoco podrá hacer que otros 40 millones de mexicanos dejen de vivir en el umbral de llegar a ser pobres – al menos dos carencias sociales – (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, La Jornada, 18 de enero de 2010).

Por supuesto, para los que nos gusta el futbol, será un gusto ver a Javier Hernández “El Chicharito” anotar un gol triunfador con la jerarquía que le valió el ser fichado por el Manchester United de Inglaterra este año.

Y claro, ver a Efraín Juárez, ese joven mexicano que irradia confianza al portar el uniforme de la Selección Mexicana, hacer alguna jugada desequilibrante en el campo rival, será muy gratificante para quienes disfrutamos este deporte.

portadapaginafemexfut Eso no cambiará, no obstante, la situación de tremenda violencia e inseguridad que se vive en gran parte del territorio mexicano y que ha causado más de 22 mil mexicanos asesinados en el sexenio en las calles de las ciudades.

Ni un gol olímpico o un remate de chilena al ángulo puede influir en detener el tráfico de droga en el país y el enorme poder de corrupción y socavación de las instituciones que se origina por la actividad de estos grupos del crimen organizado.

El Presidente Calderón podrá estar en las gradas del estadio de Sudáfrica uniendo su imagen a la de los futbolistas mexicanos y después haciendo en discursos políticos alusiones a los dotes “guerreros” y “heroicos” de ellos, cual nuevos próceres de la patria.

Eso, aun así, no afectará en nada los problemas de competencia que tiene el país en las áreas de telecomunicaciones, radio y televisión.

No cambiará, por ejemplo, que los precios de Internet en México sean de los más caros en el mundo, según el reporte de la OCDE (El Universal, 13 de agosto de 2009).

Tampoco hará que haya por fin una tercer televisora en el país que pueda ser competencia para el duopolio actual y generar otro tipo de contenidos que es difícil o imposible ver en la actualidad.

presidenciamundialfutbol Cuauhtémoc Blanco podrá entrar a la cancha con esa chispa que lo caracteriza, soltar un pase preciso para gol, resolver un partido y volver a la banca. Podrá, quizás, también hacer la “Cuauhtemiña” entre dos rivales, desatando la algarabía de miles o más bien millones de aficionados mexicanos. Sí.

Pero no, eso tampoco hará, por ejemplo, que haya justicia en México, y que ésta se deje de vender “al mejor postor” como admitió (quien sabe si en un arrebato de cinismo o de honestidad) el propio Presidente Calderón el 24 de mayo pasado (todos los diarios).

Una jugada futbolera bonita no hará que haya justicia en el caso de los 49 niños muertos en el incendio de la Guardería ABC del IMSS en Hermosillo, Sonora.

Tampoco hará que se aclare de una vez por todas, quien disparó y mató a los dos estudiantes asesinados en el Tec de Monterrey en esa ciudad o a los niños Almanza en un retén militar en Tamaulipas. Muchos menos que se castigue a los culpables.

cuauhtemoctwitter Claro, en los días del Mundial, el rating (y las ganancias) de las televisoras se irá a las nubes y los anunciantes probarán nuestra paciencia para comprobar cuántos comerciales que lucran con el futbol (así sean cosas que no tienen nada que ver como cervezas o coches) podemos registrar en nuestra mente en el periodo de un mes.

Quizás el equipo mexicano de futbol logre hacer algo importante, un papel decoroso o tal vez hasta histórico, pasando a los Cuartos de Final por primera vez y ocasionando que el Angel de la Independencia, la Minerva o la Macroplaza (por decir algunos lugares) se abarroten de multitudes.

Cuando mucho, nos servirá para estar alegres y de buenas unas horas o unos días. Puede que sirva, claro, como motivación, como estímulo psicológico.

Las encuestas mostrarán, si así fuera, como la percepción de los mexicanos sobre su país, su futuro, sus gobernantes, mejora notablemente y sube momentáneamente como la espuma. Pero al fin, terminada la búrbuja de euforia, el país seguirá siendo el mismo y sus problemas también.

femexfutoptimismo Puede ser sí, que Giovanni dos Santos en una de esas, tome el balón en media cancha, se burle a tres, haga un túnel a un rival, se deslice magistralmente hacia el área para luego soltar un pase filtrado a Vela, quien le pegará con la parte externa para  mandar el balón a las redes ante el infructuoso salto del portero rival.

¡¡Goooooooooooooooooooooooooooooooooooooooolllll!!!!! se oirá en el estadio y en millones de gargantas en toda la República Mexicana.

¡¡Gooolaaaazoooooooooooooooooo!!!!! retumbará en las casas, los restaurantes, las radios.

¿Y qué? Es sólo futbol. Un juego. Para los que nos gusta mucho ver este deporte, será fenomenal. Para los villamelones y colados será ocasión para echar desmadre, convivir y relajar la disciplina diaria. La actividad industrial, las escuelas, las oficinas, se verán afectadas en sus rutinas. ¿Y qué?

La verdad es que también hay muchos mexicanos a quienes no les gusta el futbol y no por eso son menos mexicanos. Habrá muchos mexicanos también que no celebren los “triunfos” de este representativo varonil de soccer. ¿Y qué?

¿Acaso celebramos igual cuando representantes, también mexicanos, de otros deportes ganan un campeonato mundial, ya sea de Tae Kwon Do, canotaje, etc? ¿Acaso celebramos igual a Paola Longoria, quien ha sido por dos años la número uno del mundo en Racquetball Femenil Profesional?

¿Alguna televisora abierta transmitió o se dispuso a informar siquiera de la final continental de basquetbol donde los Halcones de Xalapa lucharon contra equipos de países líderes en el basquetbol mundial como Argentina o Brasil?

aguirretelevisa Y es que no hay que olvidar que el futbol es un negocio también. Por supuesto que tiene méritos propios para que sea uno de los deportes más populares del mundo y que nos gusta a muchos. Pero aún así, en países como el nuestro, su gusto está también directamente relacionado a la exposición mediática continua por quienes resultan ser al mismo tiempo los dueños del balón y de la pantalla que lo transmite.

México podrá ganar el Mundial y pasar a la Historia. O tal vez, será eliminado en la primera ronda. Habrá felicidad o decepción. ¿Y qué?

No olvidemos que es sólo un juego, un deporte. Que nuestra autoestima, nuestro propósito y sentido en la vida no depende lo que hagan 11 desconocidos bien pagados en una cancha en África, sino de que lo hagamos todos, como ciudadanos, día a día, en nuestro país.

Los políticos buscarán lucrar con el deporte, pero no olvidemos que ellos son nuestros servidores públicos y que más bien nosotros tenemos que exigirles a ellos que sean los “ganadores” que cumplen con las metas.

Con éxito o fracaso para el equipo mexicano de futbol, nuestros problemas no se resolverán en la cancha. Por el contrario, cuanto más seamos críticos, exijamos y trabajemos en los problemas reales de nuestro país, mejor nación tendremos y también, al final, hasta mejores deportistas y mejor Selección.

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