EL INFORME GRINGO DE CALDERÓN

RESUMEN:

  • Calderón fue aplaudido en su discurso en EU
  • Fue como dar un Informe de Gobierno
  • Pero informó a extranjeros que no gobierna
  • En México, no bastaría con un discurso así

Por un momento fue como volver a las Informes de Gobierno de la era priísta.

El salón lleno de legisladores e invitados de gala; el Presidente en el pódium del salón del Congreso; los medios transmitiendo en vivo.

Su texto: lleno de autoelogios y de frases del estilo “este-Gobierno-sí-es-mejor-que-todos-los-anteriores-que-ha-tenido-México”. El resultado: aplausos, aplausos y más aplausos.

En total, 27 veces fue interrumpido el Presidente Felipe Calderón con aplausos en su discurso de menos de media hora. Varias de esas veces, fueron aplausos con todos los legisladores puestos de pie.

(Liga al video del discurso completo: http://www.presidencia.gob.mx/?DNA=85&Contenido=56743)

El asunto, no obstante, es que Calderón no estaba en el país que gobierna, sino en uno extranjero. En Estados Unidos, y no en México.

Sin duda, ese debe haber sido uno de los mejores momentos de todo el sexenio para el Presidente Calderón. Al Mandatario se le veía confiado, seguro y desenvuelto, incluso con el idioma inglés. que seguro perfeccionó cuando estudió en Harvard.

Precisamente días antes, se había revelado que el Presidente mexicano era uno de los 24 candidatos al “Alumni Achievement Award 2010” de la Escuela John F. Kennedy (Administración Pública) de Harvard; un premio para estudiantes que han hecho contribuciones importantes a la sociedad.

Y así, como un examen ante importantes sinodales, se debe haber sentido Calderón en el Congreso estadounidense. Al final, parece que salió como un alumno aprobado.

El discurso de Calderón tuvo de hecho varias frases que parecían tratar de demostrar que México quiere ser como Estados Unidos y que Calderón está aplicando las “recetas” que ellos le enseñaron y que saben que ellos aprueban.

Por ejemplo:

“México fue fundado en los mismos valores y principios que los Estados Unidos de América.”

“Estamos transformando nuestro sistema judicial para hacerlo más transparente y eficiente. Estamos transitando hacia un sistema de juicios orales y abiertos, como los que son la base de su propio sistema de justicia.”

“Creo en el mercado. Creo en todos los principios que permiten fortalecer las economías y proporcionar bienestar a las personas”.

“mi Gobierno está licitando tanto frecuencias inalámbricas como una red de fibra obscura, a fin de incrementar la competencia y cobertura en materia de telecomunicaciones.”
Además, fue interesante que Calderón intentara presentar un Informe de Gobierno pero no de un año, sino de todo su sexenio, dándole a los gringos un reporte puntual de todos su avances y logros, incluyendo infraestructura, de economía, de salud, etc.

“Logramos la aprobación de una reforma hacendaria que redujo nuestra dependencia del petróleo y nos permitió continuar financiando nuestro desarrollo”, dijo por ejemplo el Presidente.

Hemos incrementado nuestra inversión en infraestructura de 3 a 5 puntos porcentuales del PIB al año, a fin de construir las carreteras, los puertos, los aeropuertos y las plantas de energía que necesitamos para modernizarnos”, sostuvo también.

“México ha creado más de 400 mil nuevos empleos, 400 mil nuevos empleos, que es la cifra más alta para un cuatrimestre en México… Gracias a Oportunidades, un programa avanzado de combate a la pobreza, México ha podido reducir el número de gente viviendo en pobreza extrema de 35 millones en 1996, a 14 millones en 2006”, presumió el Mandatario.

Al final, no hubo “besa-manos” como los de las viejas ceremonias priístas, pero en cambio sí muchas palmadas y felicitaciones, como las que retrató el NY Times, en donde Calderón, como el niño que acaba de meter un gol, se ve en el centro de un enorme mar de abrazos, apenas mayor que el tamaño de su sonrisa.

En general, Calderón pareció haber sido “aprobado” por hacer “la tarea” y haber salido bien del examen del Capitolio.

De hecho, ni aún los republicanos, quienes más tarde criticarían, con ciertos matices, las declaraciones de Calderón sobre el flujo de armas hacia México y sobre la ley vs. inmigrantes en Arizona, parecieron arruinarle la tarde.

Sin embargo, políticamente también quedó la sensación de que al Presidente se le aprecia más en Washington que en México.

En México, donde se conoce de primera mano los efectos de la inseguridad, la pobreza, falta de competencia, es un hecho que el Presidente no hubiera recibido 27 aplausos por un discurso tan triunfalista.

Al discurso de Calderón le faltó la réplica. Esa, por ejemplo, que se había instaurado en las ceremonias mexicanas de Informe de Gobierno, cuando un representante de la oposición respondía al Presidente con otro discurso.

Los millones de migrantes mexicanos que se han tenido que ir a EU, y que Calderón dice celosamente defender, podrían haber dado, por ejemplo, una clara réplica a la situación económica del país que el Presidente describió.

Los familiares de los cerca de 2 mil soldados, policías y civiles inocentes (según los propios datos del Gobierno, quienes admiten un 10% de los 22 mil muertos en el sexenio) muertos a manos del crimen organizado también podrían haber dado otra perspectiva.

Inclusive, los mismos periodistas estadounidenses que precisamente en esos días habían publicado abiertamente información delicada sobre el Gobierno y la lucha vs. el crimen organizado, podrían haber hecho cuestionamientos que hicieran al Presidente, al menos, explicar y justificar con más detalle su idea triunfalista de la seguridad.

En efecto, el corresponsal del New York Times había publicado, quién sabe con qué bases (ya que no se aclararon en la nota), que la ex esposa de un importante líder del narcotráfico que había sido capturada, había sido después liberada por órdenes del Presidente Calderón, para evitar una escalada de violencia.

En tanto, una investigación de la National Public Radio concluyó en esos días también que sí había indicios para hablar de protección de elementos policiacos del Gobierno Federal a un cartel del crimen organizado, al menos en ciertas regiones fronterizas.

Ciertas o no esas informaciones, es un hecho que son del estilo de las que los mexicanos escuchamos en el país todos los días o que están en la percepción pública mexicana.

Qué bueno que a Calderón le haya ido bien en EU. Pero no debe olvidar ni por un instante que ese “Informe de Gobierno” fue ante extranjeros que no gobierna. Y que a los mexicanos que sí gobierna, no bastará sólo con un discurso bien redactado para convencerlos.

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