LA “RESERVA MORAL” DE LÓPEZ OBRADOR

RESUMEN:

  • AMLO llena el Zócalo y confirma que va al 2012
  • Lo más novedoso, sin embargo, es su discurso moral
  • Afirma que se requiere fortalecer “valores”
  • Apela a la “reserva moral” del México profundo

amlo3El ex candidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador volvió el domingo a llenar el Zócalo de la Ciudad de México, pero quizás mucho más interesante y novedoso es el giro hacia los “valores morales” (un signo tradicionalmente de derecha) que el político está incluyendo cada vez más como parte de su propuesta política.

La “nota” político-periodística es que López Obrador confirmó públicamente que va a la elección presidencial del 2012, aunque quizás, lo sea más que allí sigue: activo, vigente políticamente hablando y con arrastre real en ciertos sectores de la población, tras 4 años de haber perdido la Presidencia (legítima o ilegítimamente como tanto denuncia).

Por supuesto, López Obrador ya no parece ser en la opinión pública el “líder” de la Oposición que enfrenta al Gobierno de Felipe Calderón y falta ver si es capaz de reconstruir un movimiento que no sólo atraiga a sus incondicionales, sino también a los millones de “moderados” cuyo apoyo pareció comenzar a perder desde sus medidas de protesta postelectoral en el 2006.

No obstante, más llamativo aún que el ángulo “electoral” que dominó en los medios de comunicación, es el contenido “moral” de las propuestas que ahora está haciendo el tabasqueño.

Y es que por momentos el mensaje de López Obrador no parece el de un político tradicional de la izquierda mexicana (frecuentemente atea, por ejemplo), sino hasta podría confundirse con el de su némesis Felipe Calderón o con el de cualquier institución panista, empresarial o incluso religiosa.

Por supuesto, no me refiero al discurso típico de “lucha de clases” ni al de la pugna contra los neoliberales y los “30 potentados que gobiernan México”. Más bien, hablo del discurso de “valores” morales y “familiares” que López Obrador ha estado desde hace algunos meses (pero ahora con mucha más claridad) enfatizando como parte integral de su solución para los problemas del país.

Así lo dijo, por ejemplo este domingo en su discurso:

“...quizá lo más importante de todo sea proponernos transformar a México, buscando alcanzar un ideal moral. Estamos convencidos que no basta con mejorar las condiciones de vida y de trabajo de nuestro pueblo; es indispensable crear una nueva corriente de pensamiento para fortalecer valores culturales, morales y espirituales.”

Luego, López Obrador añadió:

“..se ha elevado a rango supremo el dinero y se ha inducido la creencia de que se puede triunfar a toda costa sin escrúpulos morales de ninguna índole.”

amlofelicidad Y más adelante:

“Insistir en que la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo.”

Esta parte del discurso lopezobradorista, la cual por cierto en lo referente a la definición de felicidad ya había sido escrita por el tabasqueño el 24 de Diciembre, víspera de Navidad en su cuenta de Twitter, se ve muy parecida a lo que el propio Felipe Calderón ha expresado públicamente, por ejemplo, sobre el dinero y la felicidad: Bien dicen que el dinero no da la felicidad, es cierto, el dinero no da la felicidad”.

O como le dijo también a unos niños en una posada navideña en Los Pinos en el 2007:

...que sean felices además en cada momento de su vida, que busquen la felicidad en la vida, que llenen, como he dicho, su corazón de paz, de amor y que lo puedan también dar a los demás”.

Además, si Calderón ha hablado de la falta de asideros trascendentales” para los jóvenes, como “la familia” y “Dios”, la cual se vuelve “caldo de cultivo para quienes usan y abusan de ese vacío espiritual” (los narcotraficantes, por ejemplo), López Obrador no se ha quedado ahora atrás:

calderonamlotwitter ...En su discurso dominical, dijo:

“(la familia) se trata de la principal institución de seguridad social del país. En consecuencia, debe evitarse la desintegración familiar, el maltrato entre sus miembros y promover la comunicación, la libertad y el respeto a la diversidad. Alentar la amistad fraterna entre padres e hijos. Tener presente que el niño reconoce a la madre por la sonrisa, y besos recogerá quien siembra besos...

“...Sólo así podremos hacer frente a la mancha negra de individualismo, codicia y odio que se viene extendiendo cada vez más y que nos ha llevado a la degradación progresiva como sociedad y como nación.”

Otras frases lopezobradoristas del domingo podrían incluso sonar fácilmente hasta como comercial de la “Iniciativa México” que promueve Televisa: “Para fomentar estos valores se debe echar mano de todos los medios posibles. Introducir en la enseñanza la educación moral, propagar virtudes y destacar ejemplos positivos en los medios de comunicación.”

Ahora bien, algo muy importante es que al explicar el tema, López Obrador también detalló cuál será la fuente de toda esa bondad y renovación del país: la “reserva moral” del México profundo y las familias mexicanas:

“..a partir de la reserva moral y cultural que existe en las familias y en las comunidades del México profundo y apoyados en la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo, debemos emprender la tarea de exaltar y promover valores en lo individual y lo colectivo.”

Ojalá el “México profundo” al que se refiera, no sea el mismo con el que el 27 de julio del 2001 justificó el linchamiento de un hombre en un pueblo de Tlalpan, en la Ciudad de México:

"El caso hay que verlo en lo que es la historia de los pueblos de México, es un asunto que viene de lejos, es la cultura, son las creencias, es la manera comunitaria en que actúan los pueblos originarios... Esto se da en distintos puntos del país desde tiempos remotos; es el México que no termina de irse y es el México profundo... La lección es con las tradiciones del pueblo, con sus creencias, vale más no meterse”.

Ojalá esa “reserva moral” tampoco se refiera al machismo, al alcoholismo o a la persecución e intolerancia religiosa y social que también persisten como “costumbres” y “creencias” aún en muchas “comunidades”.

Por supuesto, ojalá tampoco implique las actitudes de René Bejarano y otros cercanos del propio López Obrador.

bejaranoahumada O inclusive a él mismo y su constante deshonestidad verbal, evidenciada en mentiras o promesas incumplidas como “A mí que me den por muerto”, “Se dará solución definitiva a la falta de agua que padecen los habitantes de la Delegación Iztapalapa”, “Nuestras encuestas nos dan 10 puntos de ventaja” (cuando después su propia encuestadora lo desmintió).

Cierto. “Renovación moral” fue ya un tema que incluso llegó a slogan con el ex Presidente de la Madrid. No es un concepto nuevo en México, aunque no por eso es menos necesario.

Y es que sea como sea, es interesante que un político como Andrés Manuel López Obrador coincida con el Presidente Felipe Calderón, empresarios, otros políticos, etc. en que se requiere un cambio moral en el país y la exaltación y difusión de “valores”.

Veremos, en todo caso, si la “reserva moral” de López Obrador le alcanza a él para crecer políticamente de aquí al 2012.

Lo que sí, es que como país el tema es mucho más profundo que sólo dejarnos guiar por políticos o apelar a nuestras tradiciones, porque en efecto, tal parece que la barbarie actual está agotando a gran velocidad la “reserva moral” del país, si es que acaso algo así existe.

1 comentarios:

Alter Ego dijo...

No sé porqué me da la idea que el conseguir la presidencia al Peje se está volviendo en la algo parecido a conseguir la cima por parte de Sísifo.

En las elecciones pasadas casi llega a la cima política; ya tuvo la presidencia en las manos y se le fue de estas.

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